El arte romano toma como referencia los modelos de época helenística. No en balde, algunos especialistas consideran a Roma como una escuela helenística más aunque debemos advertir que el arte romano goza de una fuerte personalidad, especialmente en arquitectura. Debido a su carácter práctico, el pueblo romano desarrollará la arquitectura para establecer un sensacional programa constructivo que primero afectará a la ciudad de Roma y luego se extenderá por todo el Imperio. El arco y la bóveda tendrán un papel principal en la concepción de la arquitectura romana. Se utiliza el ladrillo y el mortero, realizado con cantos rodados o piedras pequeñas, con una consistencia eterna. Su aspecto pobre exige un revestimiento de apariencia opulenta como suelen ser mosaicos o simplemente ricas pinturas.
ANTECEDENTES HISTÓRICOS
- Arte Romano
Roma en su esplendor consiguió unificar a la mayor parte de mundo conocido. A este periodo hay que remontarse tanto en lo histórico como en lo formal para comprender muchos de los aspectos de lo que realmente fue la mayor universalización tanto en lo referente a la vida diaria como en aspectos culturales, teológicos, militares y constructivos.
Pero Roma y su poder caerán empujados por dos fuerzas de signo bien distinto: el enemigo exterior (papel que desempeñaron los pueblos bárbaros aprovechándose de su degeneración) y el enemigo interior, que no fue otro que el movimiento social propiciado por una religión incipiente, el cristianismo, que sembró en esa sociedad en declive los valores de igualdad, dignidad y trascendencia.
Sería Carlomagno (742-814) quien consiguiese reeditar el imperio. Y el cristianismo actuó como elemento unificador. Logró el Emperador ver cumplida su obsesión de universalidad:"Una Iglesia, un Emperador, un Arte, una Ciencia" y la impuso en sus dominios. Fue ratificado por el papa León III ciñéndole la corona imperial el día de Navidad del año 800 en San Pedro de Roma.
Esta cohesión imperial impuesta por la fuerza en muchos de sus aspectos se deshizo a la muerte del Emperador dando paso a un periodo de anarquía, decadencia y caos que propiciaron los propios miembros de la nobleza actuando como verdaderos señores feudales. La Iglesia no fue ajena a esta decadencia y los niveles de degeneración y simonía se equipararon a los alcanzados por los señores feudales con los que en muchas ocasiones existía una total identificación.
El monacato ante el desarrollo de los acontecimientos propulsó una reforma que alcanzaría a obispos papas y reyes. Fue en Cluny hacia el año 910 cuando prendió esta chispa renovadora que se extendió por todo el mundo conocido con inusitada rapidez, en gran parte ayudada por el hastío y rechazo del pueblo hacia todo lo que había tenido que soportar durante y tras el Imperio Carolingio. La Edad Media se dice que fue como un largo y oscuro túnel en el que el monacato permitió mantener vivos los legados culturales que, cuando el momento fue propicio, germinaron y florecieron en la brillante época del Renacimiento.
La abadía de Cluny fundada en 910 por Guillermo el Piadoso duque de Aquitania, estaba bajos las órdenes directas del Pontífice Romano. En 923 el abad Odón, con consentimiento de la Santa Sede, acometió la reforma cluniacense fundando y refundando monasterios que quedaban bajo la potestad del abad de Cluny gobernándose por un prior dependiente de aquél. Cluny se convirtió en un verdadero señorío feudal con derecho de investidura e ingresos económicos de sus monasterios filiales, con un gran poder e influencia en la sociedad medieval.
Realmente hubo una aristocratización de los monasterios entendiéndose así el peso específico de la cultura existente en ellos. En su mayor esplendor, Cluny tuvo bajo su dominio más de 1000 monasterios. Cluny también se hizo cargo del movimiento peregrino hacia Santiago de Compostela jalonando su recorrido de monasterios y albergues en los cuales la icono-grafía de capiteles y tímpanos servía para instruir al peregrino en el conocimiento de la Historia Sagrada, en sus formas de comportamiento y en los premios y castigos que recibirían según su forma de vivir.
Todo ello ya desde tiempos de Carlos Martel abuelo de Carlomagno con el denominador común de la lucha contra el "moro", verdadero enemigo exterior que sirve de referente para mantener la unidad a fin de frenar su avance y reconquistar el territorio perdido tanto en el plano físico como en el espiritual. Jerusalén y los Santos Lugares constituyeron un acicate negativo para la cristiandad. Fruto de esta situación sería la aparición de las Ordenes Militares, verdaderos monjes-guerreros, en orden a conseguir su liberación.
ANTECEDENTES FORMALES
El término "románico" es una palabra relativamente reciente. Comenzó a utilizarse en el siglo XVII. Se habla de "román" en referencia a la lengua moderna que se habla en Europa. Lengua intermedia derivada del latín. Con el sufijo "-esque" (romanesque) se está haciendo referencia implícita a un modo de hacer que deriva de la cultura romana. Roma es sin duda el referente. El imperio romano precisó en su momento de un gran desarrollo en lo tocante a la construcción obligado por la enorme amplitud de sus dominios que abarcaban a todo el mundo conocido.
La cultura romana utiliza sin duda los logros parciales de civilizaciones precedentes y los ha de potenciar hasta "industrializarlos" para poder dar respuesta a sus grandes necesidades. De la cultura etrusca aprovecha el uso de los elementos arqueados de los cuales llegará a hacer paradigma. De la cultura griega, las formas clásicas que re-interpretará de modo eminentemente práctico.Un hecho trascendente fue el descubrimiento del polvo puzolánico ("pulvis puteolani"). Se trata de una ceniza volcánica existente desde Cumas hasta el promontorio de Minerva en Puteoli, según afirma Vitruvio. Los constructores aprendieron que mezclado con mortero de cal (ya usado en Grecia) daba lugar a un material similar a nuestro actual cemento, con la ventaja añadida de poder utilizarse en condiciones de humedad. Su uso fue totalmente empírico, desconociendo que sus propiedades se debían al alto contenido en silicatos. El uso de la asociación mortero de cal/polvo puzolánico fue decisivo en la fabricación de muros así como en el elemento más característico de la arquitectura romana: el arco y los elementos arqueados. Los muros fabricados con esta mezcla podían erigirse con un ahorro de casi la mitad de piedra sillar manteniendo su resistencia. Este modo de hacer es el "opus emplectum" o muro compuesto, que ya usaban los griegos. Se trata de una estructura de tres capas, dos de ellas exteriores a base de sillares que sirven de verdadero encofrado al relleno vertido entre ellos: mortero, ripios, puzolánico y agua que al fraguar genera un núcleo monolítico de gran resistencia.
Una de las edificaciones que Roma "inventa" es la basílica. Se trata de un elemento esencial en cualquier centro cívico. Al contrario de lo que hoy nos evoca, su uso no era religioso, sino estrictamente civil. Venía a ser una especie de ágora cubierta, con zonas destacadas para ubicación de personajes preeminentes.
Básicamente la basílica consta de una zona rectangular rematada en ambos lados por sendos ábsides. El espacio interior se hallaba segmentado en una nave central mayor y dos o más laterales a base de columnas y su cubierta era de madera.
Sobre estas líneas muestro un detalle del mausoleo romano de Sádaba. Consta de una zona rectangular con un ábside a cada extremo. Ad-viértase la existencia de mechinales edificativos.
Otro gran logro arquitectónico es el uso generalizado del arco de descarga sobre dintel. Los modelos griegos utilizaban dinteles planos para cubrir vanos. Pero esto limitaba mucho su longitud, aparte de las frecuentes fracturas del mismo. Con el modo romano, las fuerzas del muro sobre el vano, no gravitan sobre el dintel, que pasa a ser ornamental, sino que son conducidas por las dovelas hacia las jambas.
En las dos imágenes precedentes presento un ejemplo del uso del arco de descarga sobre un vano adintelado. A pesar de estar el dintel fracturado no se modifica el vano, ya que gracias al arco de descarga, no trabaja. Este ejemplo corresponde a la puerta en altura de la torre albarrana de Alquezar. Es un elemento constructivo típico del hacer lombardo heredado de las principios romanos que tratamos.
En este campo fueron todavía más allá. Inventando el arco adintelado o plano. No hacía falta completar el círculo para que las dovelas trabajasen desviando las fuerzas hacia las jambas.
El siguiente paso, tras la adopción del arco de descarga o de medio punto, es la confección de bóvedas de medio cañón que no son sino la traducción a dos dimensiones del arco de medio punto. La intersección de dos bóvedas de medio cañón dio lugar a la bóveda de arista, cuyas cargas se transmiten por sus cuatro pilares sustentantes permitiendo vaciar los muros.
Con ello ya tenemos definido el programa estructural romano basado en el empleo del arco, la bóveda y el hormigón. Es un programa innovador en el mundo clásico que les permite construir por primera vez con opus caementicum la Domus Aurea de Nerón y tan solo 60 años después, la tremenda bóveda del Panteón de Agripa (año 120 de nuestra era) que con sus 43 metros de diámetro fue la mayor bóveda edificada.
![]()
- Arte Visigodo Eclipsado el poder de Roma se instauran en la península los visigodos. Su arte, desaparecido hace mil años, debería de titularse con propiedad "arte hispánico", porque mientras en el resto de Europa se mantienen los ecos de los modos romanos de edificar ellos producen un modelo nuevo de iglesia, cubierta con bóvedas de piedra mucho antes que el románico pleno se atreva a hacerlo. Crean por primera vez un gobierno hispánico con pretensión de extenderlo a toda la península siguiendo las pautas mostradas por el imperio romano. Esta época va a durar hasta que en el siglo VIII (711) se produzca la invasión musulmana de la península ibérica. No obstante, tras esta invasión su semilla continuará latente en los reinos cristianos de Asturias y León hasta el siglo X en que retoman el antiguo ideal de reconquista del territorio peninsular. A partir del siglos X será la dinastía navarra la que con un nuevo empuje hará olvidar lo romano, lo visigodo y también lo mozárabe dando paso a corrientes que fluyen desde Europa. El gobierno visigodo residió en principio en la Tarraconense, después en Mérida y finalmente asentó en Toledo (a. 544).
- En el plano edificativo no introducen grandes cambios con respecto al modelo romano. Continúan edificando basílicas de tres naves con un ábside de planta semicircular o de herradura y con el baptisterio a los pies del templo. En el centro peninsular nos encontraremos con edificios sencillos de cabecera rectangular (Vg. San Pedro de Mérida) y hacia el sur, por las influencias bizantinas del cristianismo africano, veremos edificios con ábsides enfrentados (Vg. San Pedro de Alcántara, Málaga). Este arte tendrá influencias en edificaciones mozárabes, como Santiago de Peñalba o San Cebrián de Mazote.Una de las características básicas de este momento constructivo es el uso del arco de herradura, formula edificativa ya usada en Roma y también usada en oriente que será utilizada con profusión en ese momento. Una de las explicaciones para ello es el hecho de que la cimbra podía asentarse sobre las dovelas inferiores, a modo de impostas continuando con la edificación del arco o de la bóveda sin obstaculizar la luz del vano con maderos de sustento. Son arcos constituidos por dovelas de despiece radial con un único centro. Las inferiores tienen trasdos recto y actúan a modo de impostas.En lo formal, la edificación en este momento se hace a base de grandes sillares que por lo general asimilan el módulo romano de 80 cm. (la "vara" medieval). Están cuidadosamente pulidos y escuadrados para poder asentarlos "a hueso", es decir, sin necesidad de argamasa. En ocasiones utilizan cuñas de madera en forma de doble cola de milano para grapar sillares contiguos asentándolas en mortajas excavadas con esa forma en el propio sillar, como se comprobó en las labores de desmonte y traslado de San Pedro de la Nave(Zamora).Las bóvedas, a diferencia de lo existente en las basílicas romanas, las edifican tanto con sillares como con ladrillo. Los encuentros de las naves los resuelven mediante bóvedas de arista o cúpulas semiesféricas.Otra aportación esencial a los edificios religiosos hispánicos es la introducción del crucero. Bajo estas líneas muestro la planta de Quintanilla de las Viñas en Burgos. En trazo oscuro lo conservado (cabecera y parte del crucero) y en discontinuas, la reconstrucción de su perímetro original.El transepto o crucero tiene por objeto distanciar la zona más sagrada del templo de las naves. Es allí donde se administran los sacramentos y donde se sitúan los sacerdotes. También se denomina "chorus" (coro). En los templos que no disponen de esta estructura suple esta función de distanciamiento una cancela cubierta por medio de velos.El concilio de Elvira en el siglo IV prohibió la realización de pinturas en las iglesias españolas, lo cual sumado a la perfección en el acabado de la cara vista de los sillares hace pensar que su aspecto definitivo sería la piedra vista. Abundando en esta teoría señalo como ejemplo el horologio de San Pedro de la Nave, primitivo sistema de medición de la hora según la longitud de una sombra y el mes en curso. El relieve del texto es tan sutil, que de haber existido un recubrimiento no sería visible:Otra innovación visigótica en los templos fue la edificación en cabecera de tres capillas independientes. Pero no todos los templos siguen unas directrices comunes. Es más, cada uno de ellos tiene una personalidad y un acabado único. Además están los templos con planta central, a modo de cruz, siguiendo influencias bizantinas, como es el caso de Santa Comba de Bande en Orense o San Pedro de la Nave en Zamora:En cuanto a decoración son típicas las molduras decoradas con motivos estrellados y geométricos en los que los sogueados son utilizados con profusión. Bajo estas líneas muestro un motivo del interior de san Pedro de la Nave decorado con geométricos, con un remedo de fíbula y con dos sencillos cuadrúpedos.Los capiteles siguen en general la decoración clásica del mundo romano, siendo común la reutilización tanto de piezas de ese momento como de sus fustes. En San Juan de Baños(Palencia) coexisten capiteles romanos y copias de los mismos realizadas ya en época visigoda.También hay bellos capiteles historiados, como en San Pedro de la Nave, donde los temas del Sacrificio de Isaac o de Daniel en el Foso de los Leones, son de una gran belleza plástica.Frecuentemente hallaremos en los capiteles temas que se van a perpetuar a lo largo de todo el periodo románico, como son las aves picoteando frutos.
ARQUITECTURA

- CARACTERÍSTICAS
- Como ocurre con la escultura, la pintura también está supeditada al marco arquitectónico y se tiene que adaptar a él.
- Normalmente la mayor parte de los ejemplos se concentran en el siglo XII, donde se recupera poco a poco su uso tras su declibe durante siglos anteriores.
- Los precedentes más claros de la pintura románica los encontramos en las miniaturas desarrolladas durante el período mozárabe, las cuales se seguirán haciendo durante este tiempo con una clara influencia francesa y bizantina.
- La técnica más empleada es la pintura mural al fresco, aunque existen algunos ejemplos donde se emplea el temple sobre tabla y miniaturas.
- Si nos centramos en la composición, podemos observar tres cuestiones fundamentales:
- Existe una adaptación a las formas de la arquitectura, lo cual se traduce en posiciones forzadas y cuerpos deformados para ocupar recónditos espacios como los tímpanos o los ábsides.
- Hay una cierta ley del esquema interior, es decir, se tiende a colocar las figuras siguiendo una clara distribución geométrica.
- Y tal y como sucede con la escultura, también se aprecia esa tendencia de "horror vacui" o al vacío, es decir: no quieren dejar espacios "en blanco" dentro de las composiciones; todo debe estar lleno.
- Además, el espacio no existe como tal. La perspectiva aún no se conoce, con lo cual el sentido de profundidad se aplica bien usando la ley teológica (los personajes más importantes en mayor tamaño y el resto más pequeños) o aplicando algún otro tipo de jerarquía.
- En cuanto a los colores, la luz y las figuras, predominan las tintas planas, colores claros, concisos y luces marcadas, lo cual desemboca en un cierto antinaturalismo que tiene poca importancia, pues su objetivo fundamental era el de transcender, enseñar. Raro es encontrar una figura que presente una variación de tonos de color con el fin de dar la sensación de perspectiva.
- Además, los colores también son muy simbólicos.
- Predomina claramente el dibujo y la línea. Las figuras presentan un trazo muy seguro, conciso, delimitadas perfectamente, lo que le resta sin embargo mucho volumen al cuerpo.
![]() |
| Ábside de la iglesia de San Clemente de Tahull (Lleida) |
- No interesa la perspectiva -o no son pintores no son capaces de llevarla a cabo- ya que lo único que se buscaba era trascender el espacio de lo "real" para trasladar al espectador a ese mundo simbólico y completamente abstracto.
- Las figuras divinas tienen una peculiaridad especial: raras veces muestran sus "sentimientos". Son completamente hieráticas, que no transmiten ningún estado de ánimo; aunque esto tampoco es del todo cierto, pues en algunas ocasiones vemos Cristos románicos en posición de Juez y da la sensación de estar extremadamente serio y distante con el espectador. Esto también tiene bastante influencia con los moisaicos bizantinos.
- Las figuras que representen al pecado o al demonio sí son expresivas, hablándose incluso de una estética de "lo feo". ¿Para qué? Para que el espectador, al observarlas, les cause un rechazo hacia ellas y, en definitiva hacia esos dos conceptos.
- Las figuras humanas en general apenas tienen un tratamiento anatómico cuidado, son muy similares entre sí, a veces incluso desproporcionadas y en la mayor parte de los casos están cubiertas por unos amplios ropajes plagados de pliegues muy marcados y geométricos.
- Casi siempre se localiza en el interior de los templos por razones lógicas de conservación.
- No conocemos el nombre de ningún pintor de este período, por lo que han pasado a denominarse como "Maestro de (y el nombre de la iglesia donde se localizan sus obras). Según hemos podido saber, estas personas a diferencia de los arquitectos tendrían una vida ambulante y podrían trabajar en varios sitios durante toda su vida ya que no necesitaban transportar demasiados materiales de un lugar a otro para trabajar y sus obras requerían menos tiempo de realización. Además debían adaptarse a unos patrones y unas líneas de actuación muy rígidas, lo cual le confiere a este estilo una gran unidad estilística.
- ESCULTURA
- Características generales.
- La escultura está subordinada a la arquitectura. Eso debemos tenerlo en cuenta. Sin embargo, también es cierto que la escultura ocupa algunos de los lugares más importantes del templo, como son la portada y los capiteles.
- También encontramos esculturas de tipo exento, como Cristos o Vírgenes o miniaturas de todo tipo, aunque no son lo habitual.
- La temática de la escultura gira en torno a la religión y tiene una clara finalidad didáctica. Podemos observar multitud de representaciones bíblicas y/o apocalípticas. Conviene recordar que gran parte de la población no sabía leer ni escribir, por lo tanto la única forma de "enseñar" a los fieles era a través de la contemplación visual de los pasajes religiosos y predicarlos de forma oral durante la liturgia.
- Sin embargo también es cierto que parte de toda esa iconografía era a veces inteligible a los ojos de un ciudadano de a pie y sólo podía ser entendida por aquellos clérigos que poseían los conocimientos religiosos y simbólicos suficientes como para interpretar aquellas formas. Sería un error considerar el románico como un arte exclusivamente didáctico y sólo dirigido hacia la población común.

Portada de la basílica de Santa Magdalena de Vezelay
(Francia)- A pesar de todo ello, también vemos algunas escenas que se alejan del mensaje religiosos; estas son las representaciones geométricas, vegetales o incluso de animales fantásticos y monstruosos muy en relación con el arte oriental.
- Las esculturas destacan por su expresividad, su antinaturalismo y su grandísimo simbolismo. Los criterios de proporción y de belleza prácticamente no existen. No se persigue el realismo pleno. El objetivo es transmitir un mensaje y que este sea trascendente hacia los fieles. Para ello se basan en algunos medios.
- Las imágenes se deforman
- Las formas se exageran
- Se busca la expresividad anímica
- Los cuerpos se alargan (las manos y los ojos fundamentalmente, pues son las partes más expresivas)
- Las piernas forman posturas extrañas para conmocionar al espectador
- Como la escultura debe ajustarse al marco de la arquitectura, algunas figuras se deforman o directamente se le "amputan" partes del cuerpo.
- Todo ello da como resultado unas representaciones que se alejan bastante de lo que dicta la realidad.
- Se crea un mundo lleno de simbolismo plagado de signos y alegorías que se repiten con frecuencia y que hay que conocer de antemano para poder llegar a comprender adecuadamente todo ese mensaje. Para enseñar ese mensaje estaban los encargados de ofrecer la liturgia y el mensaje evangélico.
- Existe una repetición de esquemas y tipos iconográficos procedente en gran medida del arte bizantino, el prerrománico y el paleocristiano.
- La figura humana raras veces tiene un tratamiento individual, sino colectivo.
- Raras veces aparecer retratos concretos y si aparecen suelen ser de personajes destacados dentro del panorama religioso, lo que predomina es el "grupo" con el que se pretender representar a toda la humanidad.
- Por ese motivo muchas veces tenemos la sensación de que las figuras del románico se parecen mucho entre sí.
- Existe una cierta tendencia al horror al vacío, lo que se conoce como "horror vacui".
- Como hemos dicho, las portadas eran uno de los lugares más destacados para plasmar en ellas representaciones escultóricas. Veamos a continuación las partes más destacadas de una portada románica.
- Tímpano. Es el lugar donde se despliega el tema escultórico, muy amplio y dividido en escenas. Suele estar presidido por un Pantocrator en forma de Cristo Majestad y viene acompañado de los Cuatro Tetramorfos, es decir, de la representación simbólica de los cuatro evangelistas: Mateos (representado por un hombre), Marcos (león), Lucas (toro) y Juan (águila).
- Arquivoltas. Son cada uno de los pilares yuxtapuestos en perspectiva formando una serie de arcos concéntricos y que le dan una decoración extraordinaria a la fachada. A veces tienen decoración geométrica o vegetal o incluso en ocasiones tiene pequeñas figuras dispuestas radialmente.
- En el parteluz, que no es más que una fina columna que divide en dos el acceso al templo, suele colocarse una imagen de Cristo, la Virgen o un santo. Este elemento puede que no exista, pues en las pequeñas iglesias las portadas de acceso eran relativamente pequeñas y era absurdo colocarlo.
- Las jambas son una proyección en vertical de las arquivoltas y se encuentran a ambos lados de la puerta de acceso. En ellas podemos encontrar columnas desnudas, capiteles decorados o figuras alargadas, normalmente de apóstoles o santos y superpuestas a los fustes.
- El dintel es el elemento horizontal que sostiene el tímpano. También se emplea para proyectar en él escenas esculpidas.




No hay comentarios.:
Publicar un comentario